Desde hacer muchos meses venimos trabajando en la RT09. Hablando con empresas, medios de comunicación, delegaciones de turismo, casa de coche y una larga lista de entidades variadas. Trabajamos a toda maquina alimentándonos únicamente de un combustible; ayudar a mejorar la vida de los paralíticos cerebrales españoles
Sabemos que hay crisis, sabemos que hay mas dificultades. También sabemos que la residencia que queremos levantar es absoluta e inamoviblemente necesaria para que discapacitados cerebrales puedan vivir con las mejores condiciones que les podamos entregar.
Pos eso estamos luchando contra viento y marea, contra crisis y cientos de enemigos mas, para poder hacer lo que mas cuesta; cambiar la realidad. Y el nuestro no es un ejercito cerrado, las lista de reclutamiento están abiertas a través de las donaciones. Y así, si conseguimos un ejercito numeroso y audaz, conseguiremos hacer de la vida de estos discapacitados lo que nunca dejo de ser; digna, valida y por supuesto, maravillosa
EN LA ACTUALIDAD
En la actualidad, la parálisis cerebral afecta al 2,5 por mil de los habitantes, sin distinguir raza, edad o sexo. Imposible de de detectar, ya que se trata de un fallo en el parto, necesitan de una atención temprana que estimule sus sentidos y capacidades, previa valoración de la discapacidad y sus efectos en los diferentes campos tanto sensoriales como físicos. Además de necesitar una educación especial y adaptada a los paralíticos, también capaces de aprender y disfrutar. Además necesitan que se desarrollen para ellos labores de reinserción laboral, atención y formación de adultos, tratamiento ambulatorio y una importante labor de investigación sobre la parálisis cerebral. En la actualidad, existen muy pocos centros dedicados a la atención de estos discapacitados, por lo que la Fundación Gonzalo seguirá desarrollando planes con el fin de conseguir los fondos necesarios para ello.
Etiquetas:
2_Paralisis Cerebral
El aire que hincha las velas
miércoles, junio 24

Ningún invento del hombre ha sufrido tan pocos cambios en toda su historia como la rueda. Desde que se inventó, sigue teniendo el mismo diseño. Cambian los materiales con los que se fabrican y los usos a los que se destina pero, del más ultra moderno deportivo de nuestros días, es la única pieza que no extrañaría a un hombre de Atapuerca. Ruedas lleva nuestro coche, el vehículo que nos permitirá recorrer una veintena de países y nada menos que 40.000 km (eso si no nos perdemos). Ruedas también llevan las sillas de los paralíticos cerebrales por los que ponemos en marcha la RT09. Ellos son el viento que hincha nuestras velas y nos impulsa a acometer una gesta de estas proporciones.
La sociedad moderna nada sabe de parálisis cerebral ni de las dificultades que padece un discapacitado de estas características ni la familia en la que se desarrolla como persona. Con frecuencia, si alguno vemos por la calle, solemos mirarlos con la conmiseración ridícula del que mira a un proyecto fallido de ser humano y con el alivio propio del que piensa: “Esta vez no me ha tocado a mí”.
Lo cierto es que nadie está libre de convertirse en paralítico cerebral después de nueve meses de gestación “normal”. Viajamos para recordarle al mundo que esta discapacidad está ahí, a la vuelta de la esquina, que el 2,4 por mil de los habitantes españoles padecen parálisis cerebral y para que, por más que uno quiera ponerse en la piel de un paralítico cerebral o del padre de un paralítico cerebral nunca jamás llegará a comprender lo que se padece y siente.
Rodamos por los caminos del continente indoeuropeo para construir un futuro mejor a estos niños.
Etiquetas:
3_El aire que hincha las velas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)